10 de febrero de 2009

El jardín y el hada

El jardín y el hada


Hacía frío, los cartones que había podido reunir eran pocos y estaban húmedos, no le importaba, en realidad no le importaba nada, se acurrucó en su banco del parque y se dejó llevar, una noche más, por sus pensamientos bañados en alcohol. En aquella irrealidad era un hada que habitaba en un fantástico jardín, cubierto por rosas lilas, a donde todos los días llegaba su príncipe encantado, un precioso pájaro de color azul, para susurrarle al oído lo bella y maravillosa que era; las mariposas multicolores eran sus amigas, le contaban historias de las gentes que vivían más allá de su jardín; las aguas de las fuentes alegraban sus oídos cantando en un coro perfecto; los árboles eran sus guardianes, sabía que ellos le protegerían, sabía que nada debía de temer ¡¡qué feliz era en su jardín!!.
Inesperadamente un ruido le sobresaltó, súbitamente abandonó su mundo de fantasía y sintió hambre, mucho hambre, como ave rapaz se abalanzó sobre la papelera que día a día era su despensa, ansiosa rebuscó...separó un trozo de periódico, un paquete de tabaco vacío, un viejo cepillo de dientes...para conseguir un mendrugo de pan, que solidariamente compartió con Caín, su viejo y fiel perro, que agradecido lamió su mano, fué el único momento del día en el que sintió algo de amor...

2 comentarios:

Precioso relato!, tienes una web muy bonita y cuidada.

Veronica

Muchas gracias por tu opinión Veronica!

TxuS

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