22 de noviembre de 2012

El problema siempre ha sido...



Encontrarte nunca ha sido un problema,
el problema ha sido perderte.

Perderte como se pierden los ríos,
cuando llegan hacia el mar.
También como pierde cada niño,
las caricias de papá.
Perderte como flor en el desierto,
casi siempre imposible de encontrar.
Y también como pierde una madre a un hijo,
cuando éste se le va.

Imaginarte nunca ha sido un problema,
el problema siempre ha sido realizarte.

Realizarte como el viento,
realiza al huracán.
También como el tiempo
crea prisa al avanzar.
Realizarte como el miedo,
realiza la verdad.
También como el silencio
realiza espacio y duele más.

Esperarte nunca ha sido un problema,
el problema siempre ha sido extrañarte.

Extrañarte como extraña el sol al día,
y la luna a su noche que la extraña igual.
También como extraña la tormenta
a que llegue tempestad.
Extrañarte, como extraño,
las sonrisas que me das.
También como extrañan mis ojos
las miradas de tu hablar.

Quererte nunca ha sido un problema,
el problema siempre ha sido olvidarte.

Olvidarte como se olvida,
un principio y un final.
Y también como se olvida,
terminar y comenzar.
Olvidarte, sé que es obvio,
es imposible de lograr.
Olvidarte no es tan fácil,
olvidarte es mucho más.
Fuente | visto en la red

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