8 de diciembre de 2013

El amigo - J. Angel Buesa



No envidiéis mi alegría, mi salud, ni mi canto,
no envidiéis lo que sueño, ni envidiéis lo que digo.
Todo eso vale poco, por más que cueste tanto...
Pero, eso sí, envidiadme la amistad de este amigo.
Envidiadme la gloria de esta firme confianza,
cuyo sentir profundo, ni en bien ni en mal se altera,
porque yo siento mío, lo que su mano alcanza,
y en él es permanente mi dicha pasajera.

Envidiadme este amigo que me mira de frente,
pues ni lo acerca el triunfo, ni lo aleja el fracaso,
y él madura en espiga lo que en mí fue simiente,
y yo duermo en su lecho, pero él bebe en mi vaso.
No importa si estoy solo, pues siempre está conmigo,
y mis propias arrugas lo van haciendo viejo...
Ah, sí, envidiadme todos la amistad de este amigo,
que refleja mi espejo.
José A. Buesa

1 comentarios:

Precioso!. Yo me siento muy privilegiada por tener un amig@ así, como un espejo, que no lo acerca el triunfo ni lo aleja el fracaso.
Un beso

Malina

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